La presencia de mexicanos en Washington por la visita de López Obrador se notó: a favor o en contra lanzaron reproches y consignas a favor.

Frente al monumento a Abraham Lincoln, en Washington DC, desde temprano y con pancartas de apoyo Carlos Roa esperó la llegada del presidente Andrés Manuel López Obrador. “Estoy aquí porque no me quiero morir en Estados Unidos y con López Obrador tengo la esperanza de que las cosas van a cambiar y yo voy a morirme a México”.

En visita oficial a Washington D.C., el mandatario mexicano visitó este miércoles a las 7:45 de la mañana, el monumento a Abraham Lincoln, templo con columnas neoclásicas que, en su interior, tiene una estatua de 159 toneladas de mármol blanco con la figura del décimo sexto presidente de Estados Unidos. 

Mientras López Obrador permanecía dentro del monumento, sus seguidores gritaban porras. Carlos Roa dejó Guanajuato hace 30 años, pero aún se siente extranjero en Estados Unidos. 

Afuera del monumento a Lincoln, esperaban mexicanos de todos los rincones de Estados Unidos. Viajaron de Utah, Seattle, el Bronx, “manejamos en la noche, pero no importa queríamos demostrar nuestro apoyo al presidente”, decían dos mujeres poblanas que viven en Nueva York.

El monumento a Lincoln se ha convertido en un emblema de la lucha por los derechos civiles en EU. Ahí, se han dado momentos históricos como en 1963 cuando Martin Luther King Jr. pronunció su discurso más famoso I have a dream (Tengo un sueño) y las protestas en contra de la guerra de Vietnam. El legado más importante del presidente Abraham Lincoln fue haber abolido la esclavitud en Estados Unidos. 

Cuando AMLO salió del monumento, los alrededor de 30 seguidores corrieron al monumento a Juárez para seguir al presidente. Ahí, se encontraron con los mexicanos en Estados Unidos que se oponen a López Obrador. Entre ellos, líderes del movimiento FRENA, el cual es un frente opositor al mandatario mexicano. Sus representantes gritaban “AMLO comunista, fuera, fuera”. Gilberto Zamudio se quejaba de la liberación de Ovidio Guzmán, el Chapito, el tren Maya y el narcotráfico.

Los aficionados al presidente trataron de callar a los opositores con sus gritos. El enojo entre ambos grupos creció y empezaron los empujones, le siguieron las ofensas, las majaderías y las retas a golpes. Los insultos a los medios de comunicación y las rechiflas eran constantes. 

Del otro lado de la calle, un grupo de cinco personas jóvenes levantaba sus pancartas en silencio. Las mujeres traían una pañoleta verde enrollada en la muñeca, emblema del movimiento por el derecho a decidir en América Latina.

“Nosotros no estamos con ningún de esos grupos (en referencia a quienes se enfrentaban a gritos frente al monumento a Juárez), nosotros nos manifestamos en contra de López Obrador porque su planteamiento de austeridad quita presupuesto a las agencias que defienden las áreas naturales protegidas, porque quita el presupuesto a programas de mujeres, el feminicidio está fuera de control, quita presupuestos para fortalecer a las policías locales, por eso Guanajuato es el infierno ahorita, no hay combate a la corrupción, 78% de los contratos se adjudican de manera directa, eso es más de lo que hacía Peña Nieto, se alía con empresarios como Salinas Pliego, que es un empresario corrupto, da créditos usureros”, Jorge González trabaja como investigador de políticas sociales en Washington D.C.

“Aquí hay dos bandos claros — decían Jorge y María González–  los que están a favor totalmente y los que están en contra como el movimiento FRENA. Nosotros no estamos en ninguno, pero somos mexicanos y estamos en contra de lo que pasa en México, es muy grave. Ojalá, agregaron, de veras hubiera política fiscal progresiva, ojalá defendiera valores liberales, el derecho a decidir, la redistribución de la riqueza”.

López Obrador después de cantar el himno nacional y hacer honores a la bandera, se retiró escoltado por camionetas negras blindadas. Afuera de la Casa Blanca ya empezaban a cantar cielito lindo para calentar los ánimos antes de la llegada del presidente. Una botarga de AMLO paseaba abrazando a niños y niñas. Aquí, no hay Susana distancia, decían.

Fuente: Animal Político