El ex auditor recordó que el principal operador de los desvíos fue su oficial mayor, Emilio Zebadúa, aunque ni él ni Robles firmaban los contratos. Pero se puede interpretar un delito de omisión.

Juan Manuel Portal, ex titular de la ASF, afirmó que tanto el presidente Enrique Peña Nieto como el ex secretario José Antonio Meade estaban enterados de los desvíos de recursos en la Sedesol, con Rosario Robles, que hoy tienen a esta última en prisión preventiva por el delito de ejercicio indebido del servicio público.

En entrevista para #AristeguiEnVivo, detalló que “toda la información que está usando, eso es lo que espero, la Fiscalía General de la República está soportado en los informes que elaboramos durante varias cuentas públicas; los resultados de esos informes, de esas revisiones, fueron mostrados previamente a su publicación a los responsables de las entidades gubernamentales a las que nos referíamos, es el caso de la señora Robles”.

Se trata de “una serie de desviaciones del presupuesto en donde no hubo la justificación adecuada ni siquiera del origen, el motivo del gasto y la forma como se contrataba, aprovechándose en la mayoría de los casos de un artículo que establece la Ley de Adquisiciones en que se pueden hacer contrataciones directamente entre entidades públicas sin licitación”.

“La comprobación nunca sirvió, escuché que Robles decía que solventó todo lo que habíamos observado, la diferencia está en que una cosa es que ella entregue papeles y con eso piensa que solventó y la otra es que la ASF la dé como correcta, como suficiente, como útil para anular las observacionesque se presentaron”, expuso.

Se acumularon en 4 años cantidades multimillonarias de desvíos de recursos a través de las universidades públicas, que en todos los casos se quedaban con un porcentaje de la cantidad que se les daba para asignarlo a otras empresas, la mayoría fantasmas o fachada.

“Hicimos la entrega de la investigación” para soportar denuncias de hechos; “la ASF no es quien señala a los presuntos responsables, señala los hechos, tampoco especifica cuáles son los delitos o la gravedad del tema, eso le toca al Ministerio Público, en este caso a la FGR, nosotros lo que hicimos fue denunciar lo que encontramos como resultado de nuestras investigaciones”.

Son varias denuncias durante varios años, en los que incluso se pudieron haber suspendido las contrataciones de este tipo.

Respecto a si notificó lo sucedido a José Antonio Meade en la Sedesol, comentó que “ya no tuvimos resultados como los que encontramos con anticipación (con Robles)” pues se habrían suspendido ese tipo de contrataciones.

“Todas las auditorías concluyen con un informe, son públicos, los puede consultar hoy quien quiera… cualquier persona puede estar enterado de ello pero sobre todo quienes estaban al mando de estas operaciones o responsables de los movimientos de los recursos. En el caso particular de la señora Robles, su oficial mayor, yo tuve varias reuniones, 4, 5, en donde directamente con varias personas de su staff se les explicó el asunto cómo estaba en diferentes casos, no nada más de las universidades, y de esto no hay duda estuvieron enterados, adicionalmente recibieron los informes, fueron requeridos para justificar las observaciones que se presentaron, tuvieron oportunidad de ver los hechos… en el caso del presidente sí tuve oportunidad de comentarlo con él, una vez al año había una reunión para comentar los informes y que el presidente de esa reunión hizo un exhorto a la SFP para que todo mundo atendiera las observaciones que habíamos presentado”.

“Si nunca me reuní con José Antonio Meade, sí debió haber estado enterado por los informes y su staff debió de estar en conocimiento de qué es lo que teníamos o que estaba en proceso“, aseveró.

“Yo le propuse a la señora Robles, ya que ella rechazaba las observaciones nuestras, argumentaba que ya habían sido solventadas y comprobados los gastos con base en cajas llenas de papeles, fotocopias, fotografías de otros eventos, diciendo que ahí estaba la comprobación. Eso cuando me dijeron lo que había les dije: regrésenlo al camión que trae todas estas 60 y tantas cajas y que quede a resguardo en Sedesol esa información, la señora me dijo ‘es que no quieren ustedes recibir la información’, le dije: ‘no, lo que recibimos es basura‘, pero no es que no la recibamos, está a resguardo de ustedes, allá la vamos a ir a revisar, aquí no tenemos espacio, estamos en un proceso de cambio de oficinas”.

“Era basura lo que estaban entregando… era un camión con 65 cajas llenas de papeles, ordenaditos, que no justificaban los gastos que hicieron. Si no se justifica el origen de las contrataciones con universidades, todo lo que quieran presentar es inútil”, señaló.

“Son cosas que estaban perfectamente armadas”, refirió sobre los desvíos.

Derivado del rechazo de la Sedesol a aceptar las observaciones, le propuso a Robles: pidámosle al presidente EPN que le pida al secretario de la Función Pública una reunión entre los tres, para revisar todos los informes y en frente de la SFP justifique todo lo que estamos observando, “esa reunión nunca se llevó a cabo”.

Pero sí se reunió Portal con Peña a quien le explicó los desvíos con Robles en Sedesol y también los de Javier Duarte en Veracruz.

El presidente le dijo “¡qué barbaridad!”, pidió papel, pluma e hizo anotaciones, tras informarle cuál era la mecánica de los desvíos.

Portal contó que la  Robles “pidió que la invitara a desayunar a la oficina”, “ella y yo nada más”, donde volvieron a explicarle los desvíos e hizo una oferta: “bueno ya entendí, ya no se vuelve a repetir esto, prácticamente aceptando que ya entendía porque antes hacía como que era ilógico, que eso no existía, etcétera”. 

El ex auditor recordó que el principal operador de esto fue su oficial mayor, Emilio Zebadúa, aunque ni él ni Robles firmaban los contratos. Pero se puede interpretar un delito de omisión, pues “tienen responsabilidad de manejar adecuadamente el presupuesto… el hecho de que no firmen, todos sabemos cómo se maneja esto, se dan instrucciones para que lo haces así o te vas.

Consideró que el principal responsable de la operación es Zebadúa “salvo que Robles tuviera indicaciones de otro lado”, del presidente Peña para abajo.

Respecto al destino del dinero, indicó que “se pierde en empresas fantasmas” y para tener una idea de lo bien armado que estaba esto anotó: “dos universidades diferentes reciben presupuestos asignados desde la Sedesol, estas contratan servicios en empresas nuevas, diferentes, que no tienen nada que ver con el objeto de los contratos, de ahí pasan a otras, a otras, y el 40 por ciento de los recursos de ambas llegan a una sola empresa… parece lavado de dinero”. 

En cuanto a las reuniones con Zebadúa dijo que se reunió dos veces, en frente de la secretaria, en las que era “burlona la actitud” como “diciendo no saben lo que están diciendo (sic), está todo comprobado, sin que lo pudiera comprobar”, una forma displicente, “ciertas sonrisas como que no va a pasar nada”.

Sobre la prisión preventiva a Robles, dijo que “siento como que es la primera ocasión donde se le está dando un curso a los resultados de la Auditoría”.

“Sumamos varios de los casos y teníamos arriba de 7 mil 600 millones de pesos“, precisó en cuanto a los desvíos, aunque la FGR sólo documentó que se provocó un daño al erario federal por 5 mil 73 millones 358 mil 846 pesos. 

Con información de Aristegui Noticias

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