Una madre paseaba por un sendero en Australia junto a sus hijos pequeños; se alejó para tomarles fotos sin saber el riesgo que corrían.

Un mal paso y su vida hubiera podido terminar.

Y no es algo metafórico sino literal, pues un niño se salvó de un probable ataque mortal.

Una madre paseaba por un sendero en Eskdale, Australia, junto a sus hijos pequeños. Por un instante ella se frenó y dejó que se adelantaran. Su intención era fotografiarlos mientras iban tomados de la mano.

Alanna terminó contenta con la imagen que tomó, pero cuando miró más de cerca se dio cuenta del peligro en el que pudieron estar sus pequeños.

El zoom le permitió ver que a un paso se encontraba camuflajeada con la hierba una serpiente marrón oriental, una de las especies más venenosas del mundo.

De hecho, seis de cada diez muertes por mordedura de víbora en Australia son por alguna de dicho tipo.

Su veneno afecta el sistema circulatorio, causa fallas cardiorrespiratorias, coagulopatía y hemorragia aguda. Bastan 2 miligramos para matar a un humano adulto.

La fotografía fue compartida en redes sociales. Y un experto de nombre Barry Goldsmith comentó que no son agresivas. La muestra está en que en todo momento observó a los menores y decidió no atacarlos.

Fuente: Excélsior

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