Las imágenes de un cura de la Iglesia ortodoxa bautizando a un bebé que se resiste a la práctica religiosa llorando aterrorizado han causado una gran indignación en las redes sociales. Los hechos ocurrieron el pasado fin de semana en la localidad rusa de Gátchina. En el vídeo se puede ver cómo el clérigo pierde los nervios ante los grandes llantos del pequeño y lo sumerge con fuerza hasta tres veces consecutivas en la pileta bautismal.

Cuando se dispone a sumergirlo por cuarta vez, la madre del bebé se interpone para evitarlo e intenta arrancárselo de los brazos, pero aún así el cura hace caso omiso de la progenitora y tapa con la mano la nariz y la boca del pequeño para volverlo a meter en la pileta. No obstante, en esta ocasión no lo consigue gracias a la oposición de la mujer.

La madre de la criatura, Anastasía Alexéyeva, ha explicado que su hijo sufrió moratones y un trauma por lo ocurrido, según recoge SDP Noticias. Las crueles imágenes le han costado el puesto al cura, Vasili Necheporenko, que ha sido suspendido después del revuelo que se ha generado en los medios y las redes sociales rusas.

No obstante, el clérigo se ha defendido diciendo que Anastasía se asustó ante una situación normal durante un bautizo y que su actitud ha sido la misma a lo largo de los 26 años que ha trabajado en la Iglesia ortodoxa. “Tal vez esté aburrida o tenga mucho tiempo libre”, ha declarado a un medio local refiriéndose a la madre del bebé.

La madre se interpuso para que el cura no continuara sumergiendo con violencia al pequeño en la pileta

Fuente: La Vanguardia

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